MERCEDES 16 45 KNIGHT

Mercedes 16/45 Knight – Reseña Histórica Desde 1913 Hasta la Actualidad

MERCEDES 16/45 KNIGHT

 

En comparación con el modelo de 1910, en 1913 pasó a denominarse 16/45 HP, ya que Mercedes aumentó la potencia del motor. Además, lo acompañó de otros dos modelos con motor tipo Knight, el 10/30 HP y el 25/65 HP, que sólo se ofrecieron hasta 1915.

Sobre la unidad que se muestra, se puede apreciar el refinamiento y calidad de construcción que distinguía a la firma germana. Se trata de un ejemplar matriculado en Madrid en 1924, pero que en 1919 había sido comprado nuevo por un ciudadano suizo. Dos años después de haberlo adquirido, el primer dueño lo dejó en Stuttgart para que le cambiasen la carrocería abierta por una tipo «Coupé de Ville». Aprovechando la ocasión, también le instalaron los faros auxiliares en bisel, para hacer juego con el radiador en forma de V.

Ya con estas modificaciones, realizadas en el departamento Mercedes de carrocerías con talleres en Sindelfingen, el coche vino a España. Durante los 86 años que lleva aquí ha tenido una vida ordenada, con una primera época a cargo de un chofer. El resto del tiempo ha permanecido a cubierto en un lugar seco, que ha facilitado que se mantenga bien conservado pero sin perder la pátina. Sigue perteneciendo a la familia que lo matriculó, que ha permitido realizar reportaje fotográfico poco antes de que sea trasladado a Alemania. Eso sí, que nadie espere verlo muy cambiado cuando regrese, que todo permanece de origen salvo la matrí­cula trasera, el borde cromado de los faros principales (que en origen era negro) y las luces de intermitencia delanteras y traseras.
Al contemplar la carrocería, resalta el distinto tratamiento que reciben el chofer y su acompañante con respecto a los pasajeros de las plazas posteriores. Delante, el parabrisas y la indumentaria adecuada son la única protección ante el frío y la lluvia, mientras que atrás hay dos generosas butacas revestidas con paño. Por si eso fuese poco, atrás hay cortinillas para regular la entrada de luz exterior, un plafón de luz interior, dos esencieros y dos cajitas de madera noble para uso de la dama, una para perfumes y otra para manicura. El caballero dispone de un mechero eléctrico junto al butacón izquierdo. Para completar los detalles, pue­den dirigirse al chofer mediante un sencillo sistema acústico; y si hay que acomodar a más pasajeros, bajo la moqueta van plegados dos traspontines.
El acceso al puesto de conducción se efectúa por el lado izquierdo, donde nos espera un volante gigante de cuatro radios revestido de madera. En su núcleo, el mando izquierdo regula la mezcla y el dere­cho se encarga del avance o retroceso del encendido. La instrumentación, al lado izquierdo, incluye velocímetro, reloj horario y dos manómetros, uno para la presión del depósito de gasolina y el otro para la presión del aceite. Llama también la atención un pedalier con dos mandos más de lo habitual en el lado izquierdo, uno que activa el escape libre y otro que añade lubricante extra al chasis y a la parte superior de las camisas.
Después de la toma de contacto, tocaba preparar el motor para la puesta en marcha.
Para empezar, hizo falta introducir diez litros de gasolina en el depósito, dar presión al circuito de lubricación mediante una bomba de accionamiento manual, cebar los purgadores, retrasar el encendido y enriquecer la carburación. El encendido estaba conec­tado, así que sólo quedaba realizar varias intentonas enérgicas con la manivela de arranque. Al final, el motor dio señales de vida en forma de humo blanco que salía por el tubo de escape; porque apenas sonaba y carecía de las típicas vibraciones de los propulsores convencionales recién arrancados.
Tras varios minutos con el ralentí algo acelerado, el motor ganó en regularidad de giro y fue posible el inicio de un breve recorrido. Salvo que tengamos una fuerza descomunal, antes de mover el volante es mejor engranar la primera marcha, cuyo mando está en el exterior de la carrocería, soltar el trinquete de la palanca aneja del freno de mano e ir dejando subir al pedal de embrague. En cuanto rodamos, la dirección va volviéndose menos dura, mientras que la elasticidad del motor nos hace movernos enseguida en tercera a 40 km/h. Los sonidos de rodadura se dejan oír más que el propio motor, en tanto que destacan la suavidad de la suspensión y la escasa maniobrabilidad, que nos obliga a pensar con antelación los movimientos precisos. Nos faltó carretera despejada y llana para insertar la cuarta velocidad, pero bastó para descubrir el destacado confort de marcha que poseía este Mercedes en aquellos años, así como para recordar que la profesión de «chauffeur» exigía fuerza, conocimiento y mucho sentido común.
Y para completar la mañana, la delicia de ver encendidos los siete faros frontales, cuyas ópticas van firmadas por Carl Zeiss y Herberts. En definitiva, este ejemplar posee el mérito poco habitual en España de haberse conservado bastante bien y estar «en su jugo», una expresión de origen francés que expresa la originalidad, sin intervenciones posteriores que la estropeen.

FICHA TECNICA Mercedes 16/45 HP Knight (1919)

    
MOTOR:
4 cilindros en línea, dos bloques y culatas de fundición.
Refrigeración líquida.
Posición: longitudinal delantera.
Diámetro x carrera: 100 x 130 mm.
Cilindrada: 4.055 ce.
Compresión: 5,0: l.
Distribución: Sin válvulas, sistema Knight a base de camisas con lumbreras.
Alimentación: Carburador Pallas, con bomba manual y depósito a presión.
Encendido: Por magneto Bosch ZR4.
Potencia: 45 CV a 1.800 rpm.
TRANSMISiÓN:
A las ruedas traseras, a través de eje cardan ..
Embrague: Mediante dos conos de cuero y mando mecánico.
Cambio: De cuatro velocidades no sincronizadas y marcha atrás.
BASTIDOR:
Chasis de acero estampado, en forma de U, con travesaños.
Suspensión delantera: Eje rígido guiado por ballestas semielipticas.
Suspensión trasera: Eje rigido guiado por ballestas semieliptícas.
Frenos: De accionamiento sobre la transmisión, con mando mecánico.
Freno de mano mecánico, que actúa sobre las ruedas traseras.
 Dirección: De tornillo sinfín.
CARROCERíA:
 Coupé de Ville, obra de su propio departamento de Sindelfíngen.
Batalla: 3.250 mm.
Vías: del./tras.: 1.350/1.350 mm.
Largo x ancho x alto: 4.930 x 1.700 x 1.955 mm.
Peso: 1.200 kg.
PRESTACIONES:
Velocidad máxima 80 km/h.
Consumo medio: 25 l./100 km.
Presentación: Salón de París, diciembre de 1910.
Época de fabricación: 1910-1924.

 

Unidades producidas: Alrededor de 5.500 ejemplares.

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